¿Has oído hablar de la punto de pedido? También conocido como RoP, por su nombre en inglés reorder point, este indicador debe ser monitoreado de cerca. Después de todo, ayuda a optimizar el almacenamiento y funciona como un “disparador” para indicar la necesidad de reponer productos.
¿Qué es el punto de reorden?
Los gerentes deben estar siempre al tanto de los niveles de inventario. No puede estar por debajo de la media, porque esto puede provocar que los pedidos no se cumplan, pero también es necesario evitar el desabastecimiento. En otras palabras: escasez de existencias.
Una forma sencilla y efectiva es realizar un pedido. Indica la momento ideal para emitir la orden de compra, que se basa en la cantidad mínima que el negocio puede operar en caso de imprevistos.
En empresas con mayor gestión de inventarioEste proceso suele ser automático: cuando ese artículo alcanza una determinada cantidad, el sistema envía un pedido al departamento de Ventas. De esta manera el producto en cuestión no queda fuera de stock y no hay pérdida de ventas. Por otra parte, no hay exceso de artículos, un problema que puede ocurrir si no se realiza un inventario periódicamente.
¿Cómo calcular el punto de reorden?
Afortunadamente, hay una forma sencilla de entenderlo. punto de pedido. Su objetivo es lograr un equilibrio entre el costo de inversión en la mercancía y el riesgo de falta de stock. Por tanto la fórmula utilizada es:
Punto de reorden = stock de seguridad + (consumo promedio x plazo de entrega)
Lo que nos lleva a explicar otros conceptos vinculados a este indicador:
• Stock de seguridad: Es el número mínimo de elementos para evitar interrupciones. En otras palabras: la cantidad de productos necesaria para evitar el desabastecimiento debido a la variabilidad de la demanda y a la incertidumbre sobre la reposición.
• Consumo medio: Promedio diario en el que se consume dicho producto. Utilice un Sistema WMS para monitorear el flujo de artículos y poder calcular este indicador.
• Plazo de entrega: Periodo total entre la realización del pedido por parte del cliente hasta que el artículo es enviado al consumidor. Muchas empresas están invirtiendo en intralogística para mejorar este indicador, ya que esto supone optimizar procesos y reducir desperdicios.
Con estos conceptos podemos pasar a un ejemplo.
Imaginemos que su empresa vende productos de cocina, como sartenes. Se venden 500 artículos al día y el proveedor tarda 7 días en enviar nuevos envíos al almacén. Si el stock mínimo es de 2.000, el punto de pedido se calcula de la siguiente manera:
Punto de pedido = 2000 + (500 x 7) = 2000 + 3500 = 5500.
Entonces, en este ejemplo, cada vez que el stock alcance las cinco mil quinientas unidades de sartenes, se deberá contactar al proveedor. Además de realizar este cálculo, es interesante monitorizar la organización y capacidad del almacén. Si se queda vacío, podría ser una indicación de que es hora de realizar un nuevo pedido.
Tener una almacén automatizado Ayuda en estos momentos, ya que permite tener una visión general de lo que está sucediendo. Muchos gerentes no saben cuándo tomar esta decisión. Si ese es su caso, haga clic aquí para descubrir si su empresa está preparada para automatizar los procesos logísticos.