Modernizar y optimizar el proceso de almacenamiento es esencial para garantizar que una empresa siga siendo destacada en el mercado. Estas prácticas van más allá de los simples espacios físicos y procedimientos manuales, con una presencia cada vez mayor de la tecnología.
Cuando se realiza correctamente, cada etapa del proceso de almacenamiento aporta varios beneficios a las organizaciones. Entre ellos se encuentran:
-Respuesta ágil a las demandas;
-Gestión eficiente del inventario;
-Mejora de la productividad;
-Organización de entornos de trabajo;
-Reducción de costes.
Entender la relevancia del verbo almacenar, conjugado cotidianamente en la cadena logística de cualquier empresa, es importante. Por lo tanto, Bertolini hizo una especial con cada una de las etapas del proceso de almacenamiento: recepción de producto, inspección de producto, paletizado, direccionamiento en stock, almacenaje, picking o separación de pedidos, embalaje y envío.
Comenzamos recibiendo el producto. El inicio del proceso de almacenamiento es el más importante de los ciclos. Al fin y al cabo, sin ella, el resto no llegará a buen término.
Esta etapa consiste básicamente en recibir la mercancía a almacenar. En los muelles del almacén, el producto se descarga del vehículo en el que fue transportado y continúa a la siguiente etapa del proceso de almacenamiento.
Cabe señalar que, por lo general, el producto se recibe mediante camión, el vehículo más utilizado para la carga de mercancías. Sin embargo, esto varía dependiendo de factores como el tipo de producto, el tamaño del pedido y el segmento de actividad de la empresa.
Ahora que ya conoces la primera etapa del proceso de almacenaje, ¿qué tal conocer las soluciones de Bertolini? Tenemos varios sistemas de almacenamiento, ¡así que profundiza en este tema y descubre cuál se adapta mejor a las necesidades de tu empresa!